Las más habituales en alta mar
22/01/2010 - Especial
Las quemaduras más habituales en alta mar son las producidas por el sol. El agua refleja las radiaciones solares, las radiaciones ultravioletas, principales responsables de los efectos nocivos sobre el organismo, penetran varios metros en el agua.
No sólo en verano debemos protegernos, en invierno también se pasa tiempo navegando y la piel queda expuesta largas horas al sol pasandonos factura.
Si no son muy graves, pueden ser de primer grado (se enrojece la piel y aparecen algunas ampollas) o de segundo grado (aparecen ampollas severas con líquido interno), más graves y dolorosas. A partir de cierto punto la piel no es capaz de producir mas melanina con lo cual acelera su envejecimiento, se deshidrata, debilita, pudiéndose llegar a alterar del ADN celular.
Es una reactividad cutánea frente a la exposición a radiación ultravioleta y se originan una serie de efectos, algunos agudos como eritema, inflamación, prurito, ampollas, exfoliación, pigmentación, fotosensibilidad o inmunosupresión sistémica; y otros crónicos como el envejecimiento (arrugas), alteración en la pigmentación, lesiones del ADN, queratosis actinicas premalignas, etc. La reactividad frente a las radiaciones solares presenta una elevada variabilidad interindividual y se relaciona con factores como edad, sexo y fototipo.
La intensidad de la quemadura depende del tiempo y horario de exposición, clima, latitud, espesor de la capa de ozono, grado pigmentación previa y tipo piel.
La fotoproteccion consiste en evitar, a través de medidas preventivas, los efectos adversos
no deseados producidos por la incidencia de la radiación ultravioleta sobre la piel, tales como
quemaduras solares, fotoenvejecimiento o fotocarcinogenesis. El grado de protección es función de fototipo de piel.
Fuente: MORALES-MOLINA JA, GRAU S, JIMENEZ-MARTIN J. (Ars Pharm)
Tipos de radiación
UVA (320-400 nm): responsable del 10% de los efectos adversos de la radiación ultravioleta sobre el organismo. Aproximadamente el 50% de UVA penetra la epidermis y lo hace con mayor profundidad que la radiación UVB.
Provoca pigmentación 1a o directa a través de la fotooxidación de la melanina existente lográndose un bronceado rápido pero poco duradero. Es la principal responsable del fotoenvejecimiento, fotosensibilidad y daño en la retina, así como de la aparición de cataratas.
UVB (280-320 nm): se absorbe en un 90% por la epidermis. Es la principal responsable del eritema solar (aparición a las 4h, con máxima incidencia entre 24-36 horas tras exposición), inmunosupresion y fotocarcinogenesis (la radiación absorbida origina la formación de dímeros de pirimidina en el ADN). Interviene en la melanogenesis, apareciendo el bronceado mas tardíamente pero de forma mas duradera que el originado por la radiación UVA.
UVC (200-280 nm): es la mas energética, posee propiedades germicidas y es responsable del eritema sin bronceado, por ello es potencialmente la mas peligrosa. El ozono impide su penetración en la atmosfera. Esta presente en fuentes artificiales: lámparas bactericidas, arcos de soldadura industrial.
El porcentaje de incidencia de la radiación UVA es superior a la radiación UVB y UVC.